Los desecantes y los inhibidores de corrosión en fase vapor actúan de maneras diferentes. Comprender esa diferencia ayuda a diseñar un embalaje que preserve piezas metálicas durante almacenamiento y transporte.
Qué hace un desecante
Un desecante, como el gel de sílice, adsorbe humedad del aire dentro del embalaje. Su capacidad es limitada y depende de la cantidad utilizada, la humedad inicial, el cierre y la entrada de vapor de agua a través del material de barrera.
Cuando esa capacidad se agota, deja de controlar la humedad de la misma manera. Por eso deben dimensionarse tanto el desecante como la barrera y el plazo de conservación.
Qué aporta un VCI
Los inhibidores de corrosión en fase vapor se distribuyen dentro de un espacio cerrado y forman una capa protectora sobre superficies metálicas compatibles. Se incorporan en películas, papeles, espumas y emisores, entre otros formatos.
Su función es inhibir la corrosión sobre el metal. No reemplazan una barrera física contra el agua ni garantizan resultados con cualquier grado de contaminación, apertura o exposición ambiental.
Dos mecanismos que pueden complementarse
Un sistema puede combinar control de humedad y protección VCI. DesiCorr VpCI es un ejemplo de producto que integra ambas acciones. La combinación debe seleccionarse según el volumen, los metales, el tiempo de conservación y el material de embalaje.
Criterios para el taller
Prepare piezas limpias, evite introducir agua libre y cierre el embalaje según el procedimiento seleccionado. Considere las aperturas durante la inspección y la exposición prevista durante el transporte.
La elección entre desecantes, VCI o un sistema combinado debe basarse en la aplicación. No existe una comparación universal válida para todos los metales y todos los recorridos logísticos.
